martes, 9 de diciembre de 2008

Por Monte Aa


Lunes, 8.12.2008
Ante un tiempo tan adverso, volvemos a Montea, protegido de los vientos del norte y oeste por la sierra del Escudo y collado de Aa.
La niebla y la lluvia fueron nuestra compañia durante toda la marcha.





















































sábado, 6 de diciembre de 2008

A la vera del río Cambilla


Jueves, 4 diciembre 2008
Ante la inestabilidad del tiempo, decidimos cambiar de ruta y en vez de ascender desde Correpoco al cuatu de la Perroiz, nos dirigimos a dar una vuelta por la ribera del río Cambilla. El día fue mejorando y nos quedó una jornada espléndida. Después de caminar cerca de cuatro horas, una comida de mantel en el Mirador Peña Colsa y con un paseo por Bárcena Mayor, redondeamos un magnífico día.






















































































































domingo, 30 de noviembre de 2008

Por Monte Aa


Ver mapa más grande



Domingo, 30.11.2008
Salimos de Santander a las 10. Hacia un tiempo infernal. Nada más pasar Cabezón fue mejorando. Nos dirijimos a Monte Aa; pues, si hacía muy malo, seguiríamos por las pistas y con paraguas... Mas, sigue la mejoría y nos deparó un día estupendo; incluso por la tarde hasta tuvimos un buen rato de tímido sol. Ni nos imaginábamos que íbamos a disfrutar de un día tan bueno, para según los pronósticos y el día tan infernal que hizo en la costa, al menos por la mañana.













































































domingo, 23 de noviembre de 2008

Calzada Romana y Camino Real


Ver mapa más grande




Sábado, 22.11.2008

Después de varios meses inactivo a causa de esta pesada lumbociática, reanudamos las marchas del Canchal en un día de lluvia y niebla. Hubo que cambiar el itinerario: Optamos por el clásico circuito: Bárcena de Pie de Concha -calzada Romana - Pesquera - Camino Real - Bárcena. Así, pues, tocamos cuatro momentos de las comunicaciones con la meseta: Calzada Romana del siglo I, Camino Real de mediados del XVIII, ferrocarril de los primeros años de la segunda mitad del XIX y carretera para motor de explosión de comienzos del siglo XX; y, más al norte, veíamos la autovía, recién inaugurada en estos albores del XXI.
Nos mojamos hasta el carnet de identidad. Menos mal que para comer, nos acogió la bolera cubierta de Pesquera. Esperemos que la próxima, para el 20 de diciembre, el tiempo se porte un poco mejor.